sábado, 14 de febrero de 2009

En fin, las horas...

Palabras inconexas; manoseado
camino artificial.
(Pachelbel no insinúa: suena, y siempre,
ese círculo, acordes
que logran ahondar.) Palabras brujas,
delirios a dos manos,
y manos o muñones. La retórica:
sarna de refregarse
contra piedras gastadas. Como ser
un juguete mellado,
tirado en algún río: la costumbre
ahoga los reflejos.

3 comentarios:

  1. La costumbre es ahogo por asfixia.
    Acá, de muchos modos, se respira. Sigo a Seguí.

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  2. En todo caso, dejaré escafandra a mano. Gracias por los comentarios.

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