miércoles, 24 de diciembre de 2008

desde Morton a O'Neill

Pasaba viejos versos a la Muerte,
tocaba el piano, lengua,
sobre Bill Evans que,

sedoso, acompasaba mañanitas
a un pelado que, un poco
depresivo, tipeaba


con este cordobés. El hombre quiso
sonidos de mi quena,
soplidos que, sonoros,

no llegaban allá. Yo imaginaba
un caset con "las horas",
vaso en la piel, ardidos

esos reproches, paro, demasía
en el cariño. Lluvia,
marejada de seda,

un hermano en el norte me sonríe,
un amigo en el sur
toma mates y, Córdoba

en su irlandesa lengua arguye, popa
que parte nuevamente:

gente que viene y vá, y que vuelve, y antes
éramos en la esquina.

lunes, 22 de diciembre de 2008

Otrxs.

Cortisona, melatón,
indiferente el cuerpo, medianía
de redundancia. Cruje
el inhallable, adargas
que gimen su dulzor. Melatonina
que tiene sus creencias, torpe morbo
desahuciado, llora
tu pié de sal y goce, tu cadencia
de los pronombres. Alce, recorrido
de estalactita/lista, crisantemos
que, adustos y concisos, con sinónimos
y con antónimos, lija y mandamás,
la nuera progresaba.

Miríada/estropicio, alternativa, tu requecho,
cumbre y limo que, azul, el verdinrgro
acaparó, regodeo,
corpúsculo acabado, el isotopo
de tu botella, mira de bemoles, melancía
que repercute en hablas,
que se acrisola en ritmas,
escribe HTM-l.

y el sorbo de las lilas, adunado
tu precipicio, miro a la mujer que baila
de su ignorancia, ¿sabe
de La Maternidad, y de Los Trenes, y de Mitre,
de La Estación y Terminal Dorrego, la mayúscula,
durmientes indecentes, Gargantúa
y La Berlanga, rayos y tormento, potro
de la tortura.

domingo, 14 de diciembre de 2008

76

Calor oximorónico galante,
rizos de madreselva
que invaden, que desatan tu vislumbre,
ritma de luz por gas,
tu dos por tres, osando desperdicios
que piso en mansedumbre
de tu fuego. Pues ya los iracundos
molían estropicios
como desmadre altivo. Las cadenas,
chancha y su rapto, albinos
desamparados, muérdago de sal
como escaleras. Alta,
ventanas indecentes y medidas, silbo
de piélagos, su luz, su despedida,
tiro de tu fusil. Ardía el soplo
o comadreja, ardía
un lienzo sin rellanos. Eran muchos
los que escalaban algo;
Andrómeda, su gata, sus fajitas,
y llanto en que mareas.

martes, 9 de diciembre de 2008

"Cuando vuelva del cielo..."

Partís el tren, háy vá,
durmiente vertical que se perdía
de otra labor, Azul, y los cristales,
contra las piedras, gafas, aumentaron
su precipicio negro. El Oxitracio
pedía nuevamente la efeméride
de salvias o minúscula molécula, y la potranca,
azufre de acabar, ardía
tan lindamente. Entonces digo:
"un alce, una estación, la limadura,
lirio carnoso, el buitre, las afrentas, ocho,
mujeres en allá. Cansino soplo,
brisa de adiós, de chau, de vas al muere en qué te encuentro, niña
de la aceituna y Flaco, y lomo en peso,
herida de su hombría; gallardex,
fruncimorocha al pie de su pancarta, el vuelo
tendido en contradanza o muérdago, ay de una, lazo
para que el más, reviente, las ardillas,
Mars Volta con los The, tu té, tu niña,
toda tu Pinta, esquina, rayo al muelle, mala
madera y fosforito de ese puerto, gusto/
disgusto y la Justicia, reparada...".

Pero el no sé, tu pelo,
peine y dedal para el pronombre, ya Salinas,
marea de hojarasca enamorada, disintió
de verba amarillenta, vachaché, qué indigno
ese pasado en vos, terca memoria, crisma,
caricia de ocasión.

viernes, 28 de noviembre de 2008

hasta ahora: 130 espichados mal

escucho un jazz holando,
la vaca y la princesa,
Bombay desangra mala-
mente su Lamborghini.

Partitas fehacientes,
Franz Fanon des'perado,
condición de la hambruna,
me cago en la decena.

Derdi Daçens de sal,
y la necesidad,
azarosa, de ser.

Respira tu vagueli,
guasa de mil arroces,
y la muerte es por hoy

un pasturaje más.-

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Borraja que estiré

La desazón, arroz/temperatura,
miríada deforme, la gatita,
un opcional, real es la que ruge
entre serpientes, liza para ranchos.

Concepto amordazable, no corrijo
ya en ocasión, severo el crisantemo
de su rejunte, junta de fusiles,
upa la O, cansino tu reproche.

Demonios, embriagueces: se me ordeña,
tetilla y esplendor, tu carantoña/
cara moñito, mona sin azul,
coco adormido, suela de la sal.

Si tu misterio es chancho,
si tu fortuna es morsa,
no derivés en pejes. Aclará
la chiva y los canijos. Te deseo

mancuernas y levante de culitos.

sábado, 22 de noviembre de 2008

Rebeca tira tortas, la Solari

pringá el aprisco, remesón de seda
que ondula mansamente
sobre el cuerpo desnudo. Galerías
y pasadizos, yertos,
en tanto la sequía se demora
en producir su mosto.

pringá el aprisco, luna de diamante
como carbón prensado
y refundido, lija de melones
que rinden contra el culo
su perfume de bebe. Llora, Damajuana,
partí a tu playa, oasis
que no concluyen.

jueves, 20 de noviembre de 2008

soneto almacenado

quise la cuña, vino el desacato,
se reventó el desmadre, algunos lloran
-y todavía-, y vuelven, y rejuntan
un cartoncito para quemazón.

y luego viene el morfi, la sueñera,
anotes que almaceno en la estación,
y dedos mil aguaitan como morsas,
razón de desafuero, mandamás.

curita mersa, cura de recato,
aníbal cruza el puente súper-agua,
y nieva, y viene el frío.

y toques, alzas, quiebres, desajustes
en el reckoning necesario,
y acuses de recibo son reloj.

martes, 11 de noviembre de 2008

Expresión

decrepitó el alud
su risa chancha. que Ojalá
te revire en fuerzas mil.

Impacto y emoción

He roto un eslabón.
La cadena, vencida,
desmorona su cauce.

Mañana habrá semilla
en los ojos caídos,
y quizá, luna llena,
merezcas un recuerdo.

lunes, 10 de noviembre de 2008

Miniatura

La mosca se posó entre la carroña
que brota de tu labio.

Realismo extremo, sueño para zafar

Mezclo bebidas, miro
una mosca pringosa: dromedario
que escucha libertad como nación,
hilo sin tropelías.

sábado, 8 de noviembre de 2008

Sobre los redentores

Destino esquizofrénico pialado,
contumaz, y prosigue,
dual y anfetaminas, despiadado,
ira de su discurso.

Destino y cerrazón, acomodados
visos y resplandores,
artimaña y defensa, contraluces
que quieren su retorno.

Pero volver es daga, y es reproche
contra lo inevitable,
miríadas de luchas, crisantemos.

(Pueda el velo fugaz
equiparar las lianas, o, de no,
que acabe de una vez.)

Triplete mil

Fuente desierta, plaza
emparejada. Cruzan
los autos, su temblor.
Lugar de raso y goce,
para el alud. Recelo
que muere en cada sal.

viernes, 7 de noviembre de 2008

Limón y sal: la manada se serena

Declaraciones y desarraigos, desobturación y verbosidades,
como cantada, en pose no demasiado formulable,
canta Julieta su corazón: para los prietos gallardecitos mal.

Disco inhallable, dato que se desprendía, terso y nerviositos,
desde un cariño/amor de quien fue, ya,
3 veces 2, ella en un mismo y consentido
alejado dolor sin espuma, láctico.

Y ahora bailo y me desmadro, y digo,
lenguajeareo contumaz, desalmacenado relajo de explicar
otra blandura, almácigo, airecito.

Rebajar a ese infame

La densidad inmuta, la marea
-comején del silencio-
avanza, tarda réplica caída,
y desde el turno alcanzo
a contemplar espacios, devenires,
tormentas que terminan,
tallo y quiebre de ríos. Crisantemos
era lo que decía,
y el báquico horaciano ahora tumbas
arracima y desplaza.

La corrección, las hijas de la noche
y el matecito teucro
que ahora tomo -rapto, su fugaz-,
sonido, comunión,
alivian el pasado -esclavizar
hacia adelante-, y clavo
y palo, y la inmutable sucesión
de la molienda fina.

jueves, 6 de noviembre de 2008

Moza al pasar

Miro tu rostro o borde,
reflejo exagerado que no curto,
y me parte tu andar.

Pasaste, me supiste, te alabé,
y viste que era cierto,
que habíamos hablado, y simpatía
(quizá andaluza) fue
tu respuesta sabida. Mala hazaña.

Objeto

-Su "a todo o nada" huele
a alfanje resentido.
Mugres de la batalla,
derrama sangre interna
por la garganta o poza
de la avaricia, dije.

"Dromedario de muelles
que partieron a más,
quiere la contraseña
reveladora, voces
que renieguen de estorbos..."

-No le entiendo el discurso...
¿Quiere empezar de nuevo?

-Antenas y pulsares
logran atemperar...

-Ya veo. ¿Marionetas?
¿Esfinges del placer?

-Admitirá torpezas
cuando escuche vislumbres.

Conclusiones para una larga jornada

Desierto, y las arenas del metal...
Y sigo en la sequía,
cariño en la mitad, y una mujer
me conocía... Plácido contacto,
el de saberse cerca,
el de pensarlo bien, y apenas eso:
la pena de estar solo,
reproches a tu ser,
ella se fue, caímos
en una densidad paraguayensis,
en un hito de luz
y de cariño. Nada
que no se pueda perdonar, acaso...

Gente de otra frontera,
minúscula su sal, me comprendía,
y fuimos novios, y murió el amante,
y nada más un cuerpo,
y nada más la luz de otra frontera.

"Caeré de mi sal",
decía Horacio; ritmos del decir...
Caeré como caen
todas las hojas viejas, eso sí;
y aunque un paso dichoso
me hizo mil marionetas,
una aventura, un lance,
una estación harían;
y nada más decir,
por estos días. Nada
que no sepan los otros.

Sencillo, suavizado,
¿molécula o metal?, indiferente
a la avaricia, espero, callo tu reloj,
y me doy al caoba.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Ascua de gallardía

Ella se vio atacada
en su rubor y, cárdena,
repuso con cuchillos agridulces.

Piropos que no acallan
(presencia, y su pasado),
levanta el sol aromas
de una gata, la vida
acumulada. Pienso
vacuno que milonga
quiere, sin más. La azada extrae frutos
pasados de sazón, escapularios
y restos de una tribu
que fue derrota, y luto.

martes, 4 de noviembre de 2008

Resaca, lentitud...

Resaca, lentitud. Marea baja
que deja más esquirlas. A tu paso
volvieron, se cerraron las fronteras
de los caídos, velo
que tiene su palor y dignidad.

Resaca, lentitud. El escenario
teórico desplaza las afrentas,
y si captaste reluctancia y brillo
maligno en el placer
del otro que le hablaba
a su muchacho, nada hará cambiar
tu hambre de vuelo yerto.

Imitarás al ave
posada en la sentina, y un anciano
te mirará, y sabrá. Por lo demás,
tu paso sabe a sierpe.

domingo, 2 de noviembre de 2008

Casamenteros

Sube la gata al cielo. Desesperas,
amiga mía, al verme
de nuevo, y tu mirada está encendida.
Respiras agitada,
retas al chico, vas con tu impaciencia
hacia los viejos, vuelves
y ríes cuando casan nuestras dotes.
Partes con la criatura,
sabiendo que te espero y no te busco,
que ya no soy incordio
y que te miro hacer. Gata tranquila,
me siente, y yo la siento.

Imagen

Gañidos, y la vela, en el silencio,
corre su velo. El día,
lejano el resplandor, alza su luna
para alumbrar pasajes.
Horas de decidir, a cada brillo,
qué hacer con las palabras.

jueves, 30 de octubre de 2008

Anotación de octubre

(¿Tiene de poesía
en su regazo, el búho
lo amaneció?) Sonidos
de un piano austero, vida
que se despide. Aritos que proyectan
intimidades. Miro, cuarto pleno,
llamas que no extinguí,
ahogo floreciente, mar de llaves,
calle en que el más, sin más,
ardía, presurosos
diálogos compartidos
en ese súbito,
eterno parpadeo en el instante.

(Acomodo mis huesos.
Piano o la lontananza.
Giróvago, difuso,
mi cansancio de signos.)

domingo, 26 de octubre de 2008

A Soledad Nieto

Silencio. Y mi mitad -la que escribía-
ahora quiere el monte, y se levanta
bajo este cielo terso, despejado.

Silencio. Pocas cosas me sonríen,
y sonríen a un lienzo, y de la espera
sólo espero la pausa que conforta.

Las cosas no producen sino un nombre
que nace del silencio; la caída
es el hallazgo, y nada se detiene.

Silencio. No agonía ni vislumbre.
Apenas una luz que, derrotada,
va en busca de más luz.

domingo, 12 de octubre de 2008

En el que los fantasmas se sonríen

La luna va alcanzando, y no hay manera,
su plenitud. Me tumban
esa luz, ese grito y esa guija
cada vez que la veo
arriba: inabordable y pretenciosa,
como vieja regenta.

jueves, 9 de octubre de 2008

Medioevo y lentejas

Apenas conocí
mi mente; de los otros, tristemente,
suposiciones torpes.

Apenas dediqué
mis días a escribir, a convivir
con oraciones pulcras.

La gata, en la azotea. La escritura
fue escapar retornando:
reguero, disciplina.

Ascesis fútil. Miro a la ventana
y nada me prometo.
Nada querer; ni olvido.

miércoles, 8 de octubre de 2008

Aceituna y arroz

La timidez, el coito, las arenas
y la oración: confirma
que nadie tiene dioses desde donde
él se proyecte. Así,
sin partenaire o simio, toma nota
y regurgita trucos,
mientras la noche avanza. Las cadenas
son una chancha hirsuta,
y cada envión, se dice, esparadrapos
que baila dulcemente,
buen mortero/horizonte. Cucaracha
olvidada y feliz:
luego de pelmas, luego de disparos,
luego de Pernambuco.

lunes, 6 de octubre de 2008

A Mal Waldron

Las bóvedas que el sueño
impone, las afrentas
al despertar, la lucha:
hay otros en mi mente,
y sólo la continua
conciencia los coliga
en esta fiebre mala,
en este pasadizo.
Oneroso pujar
contra cuerdas que niegan
un último estallido,
una sombra pacífica.
Imanes que en su lucha
se rechazan y atraen,
víctimas y elementos
de una física propia.
Yo me cerceno y sigo
como quien tiene fe:
sin lágrimas, abrupto,
encadenado al muelle.

sábado, 20 de septiembre de 2008

Pesaroso

Moneda abandonada: frente y labios
que se le caen, cuerpo pesaroso
que tiene y que descarta, sucesivo.

Y cuerpo fiel que pasará, que es tedio,
cuyo fulgor ardió: pan duro; y nadie;
y alfarero de barros que no coce.

Golpes, recordatorios, las palabras
que le regresan muerden, estremecen:
niño y cacharros, niño y hontanar.

Podrá leer de nuevo: porque sueña
la desazón, los pasos en redondo.
Ya no se niega a un último latido.

Nada más. Un poema. (Las revistas,
la coca o sensación, y todo el resto:
un laberinto en que negarse y ser.)

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Iñiti

Iñiti, i melamaj, oratudeisi,
i meramar, o corsi,
arístiqa d'añeldo, fer apeña,
qalosi del iñatos.

Iñiti, iñiqisilqu,
iñiti, i melamaj,
poradiver insiltu, lañomosa,
i melamaj, riverso.

Iñiti, i mefreqantu,
i melamaj, añeldo, melaqolpi,
iñiti, melamaj, aridifusa,
i melamaj riñeldo.

Porsilaqás, aqé,
porsilaqás piñanto,
iñiti dentrisor, i meramera,
i melamaj, iñitas.

viernes, 12 de septiembre de 2008

Cada día

Ese gordo transpira sus bulucas
de laburar, y ríe
con esperanza simple. Es un galpón
que tiene tango y fútbol. Además
tiene un viejo que rima
prejuicios a apellidos. Y la vida
es un estar y un ver
y un asentir. Visito cada día
ese "galpón madero
a las aguas", me fumo un cigarrillo
y me voy. Siempre hay gatos.

sábado, 30 de agosto de 2008

Es ella, y no: ojoroso

Su voluptuoso cuerpo,
sonrisa descreída que persiste
más allá de mirarla,
su ropa y desparpajo al caminar;
y ya venció, chistosa, la perfidia
que es hacerla menor,
cabeza quiere y busca, hipnosis
y remolino ciego si está cerca,
desenfadada y agridulce: torpe,
me miro cuando miro
su sin igual gracejo
y bien llevado, y la maldad
es vacilar, y quién
acaricia sus piernas, quién la vuelve,
despeinada, peor y más viciosa,
si es que no miento, si
es algo más que el miedo; y nunca habrá
abrazo compasivo, que sería
anhelar lo peor, ese vislumbre
que este poema ríe en mí para los otros.

Así, pues, interiores
más que exteriores trazo, niño yo
temeroso del flash, si su dominio
es reino de dolores por pavadas,
si su vencido soplo
se parece, y es gris,
a la pieza de trance
que un violinista ignoto se repite,
y es pátina que indica que la dejes,
que vayas por parajes
más saludables, que
olvides el rosario detenido
que redactó un temor y una caída
que serán ignorados
por otros con más vida y superficie,
los que rechazan, decididos,
ser ojorosos del acontecer.

martes, 19 de agosto de 2008

[s/t]

Volviste, luna, a revisar, paciente,
mi cuerpo, sus modismos,
grávido cuarzo hacia el oeste quieto;
con tu paso constante,
sin ojos me mirabas, constatabas,
inabordable red.

Me verás otras veces, y me iré,
y tu reinado cierto
hará que las mareas nos descansen
y que este tiempo fluya:
sermón o cantilena que olvidamos,
prefigurada sal.

viernes, 25 de julio de 2008

Llamaradas por lo bajo

Usará musculosa
en el verano, y lucirá su piel,
cobriza y sana, para todos. Chica
que anda entre libros, chica de lunar
sobre la boca. No ha de suceder
nada con ella, y la deseo, y caigo,
y contemplar es fuente de poemas,
y la memoria ejerce su cartel.

martes, 22 de julio de 2008

El Anti-Mara

Percibo como lengua
su cuerpo voluptuoso pero magro,
y escucho respirar
su perentoria voz que dictamina,
teclado de por medio,
gustos, sentidos, ritmos y valores,
y no la dejo hacer,
sino que opongo ideas y disfraces
a su ignorancia, que,
por terca adoración a lo admirado
por sus mentores, no oye
otra opinión. Lo triste es que en el chat
todas las monas pueden
pintar la fuente, darle otro tamaño,
gritar según parámetros,
parapetarse en el insulto, huir
y hacer como si nada
al otro día. Interacción salvaje:
tenemos nuestros blogs,
efímeros, banales, misceláneos,
pero ella cree que nadie
puede tocarle el culo. Pobre mina
que publica palabras
que ni siquiera sabe defender.

lunes, 21 de julio de 2008

Desquicios

Arde la pava. El fuego,
celeste, poderoso, se oye
desde esta silla. Un tango viejo,
la vieja grabación de un tango viejo,
y amanecer: la pieza,
con cosas de otra edad. Porque es así:
la pava azul, con años, con herrumbres
predestinadas a museo, a ser
maceta hippie... Herencia de mi abuela,
ya de no ser. Mi abuela,
la del tazón de loza que te hacía
sudar. El desayuno,
ahora, es mate, es desayuno
gaucho y amargo. Ese tazón
más cabedor que palangana,
admiración campera, ¿dónde está?
Algo ha partido, Amanda,
las cosas se han corrido, escucho tangos,
barranca con esquinas y edificios, oigo voces,
oigo versiones, oigo
otra acuarela donde se bailó.

jueves, 17 de julio de 2008

1º de setiembre

Se mueven las cortinas. Destemplado,
con un pulóver heredado, dócil,
querido por demás. (Bien que vendría
desahogar su herencia transparente,
darla a los chicos.) Chica que te amó
-usemos ese verbo-, contemplabas
arañas y su tela en la pared,
especulando. Tiempos que se fueron,
chica que ahora ves en los asados,
quedó el disfraz, y música no enferma.

miércoles, 16 de julio de 2008

Boceto distendido

La noche, en calma. Suena
música fácil, música de goce
sencillo: el traducible.

El cuerpo, neutro. Gripe que descansa
tibiamente en la carne. Dolorida
cabeza, resentida; enfermedad
que pide calma y liviandad, y nada
de razonar enrevesado.

Descanso en la quietud, departamento
que me separa del
tumulto y las noticias. En las calles
relucen hembras, como siempre; y más.

domingo, 13 de julio de 2008

[s/t]

He escrito ciego, nuevamente. El vórtice
de otro ciclón que pasa. Devaneos
el disponer palabras como almíbar
que no respira, que se espesa. Ajeno,
traza el reloj de arena en la espiral
el año nuevo: huellas desprovistas
ya de interés. El sol, tras la cortina.

martes, 8 de julio de 2008

Viejo que duerme

Toqué a la puerta. El humo
del mediodía hacía de la brisa
algo más que tibieza,
algo menos que invierno corroído.

Entré. Junto a la mesa,
caída la cabeza sobre el pecho,
dormía el viejo. Entonces
despertó, y se volvió: muy lentamente.

Y una sonrisa incrédula,
la de quien ha soñado con el tiempo
y se encontró con sombras,
me dirigió, cansado, juvenil.

Y nada más. El viejo
habló para olvidar esos embrujos.
Y hablé, y otra vez fuimos
una arena fortuita y desgraciada.

martes, 1 de julio de 2008

Boeuf à l'eau

Melatonina, increpa, toso, el dromedario,
como caída sed, y viajan, subterfugio, anota
datos del siempre en ritmas, rictus
de ingratitud, incógnita sentida, Miraflores
que miré y practiqué, luz o medalla, insignias
del infortunio o liendres,
como que sinrazón es menos, la desmadrada adrede, y temblorosa.

Mate violeta, de ultra, visillos concentrados
y vicios desmedidos, ritma, fiel la notebook
que junta escupirá su fuente, singladuras
atardecidas, sol de los apaches, tremolados
esos piecitos, viejo que resbala conteniendo, o trucos
de aljibe y hontanar, amor hacia cenizas, hojas
rayadas, escarbadas y ahogadas, alejamiento
de su sinsonte o rapto, ardió, melones jibaristas, arcos
que tu cencerro muerde, huida, vaho o síntoma
para los colapsados, mirto, heridas que a los rubios
de la lechuga acunan, termo, sal y Lizarazu
en medio la frontera de esperar, resuena el torpe,
caverna de latón, el occipucio es vientre, su vejamen,
el oxitracio es arma de latón en ristre,
cruje la ojota, pala,
medida como mal.

Acabarás así, en la zanja que en Persépolis recoge
a aceites, lapsus, remos,
cualquier reconvención narrable.

En ritmas, en tu fuel organizado en andas, caripela,
los cejijuntos, neutra la galaxia, impiden,
melatonina, lienzos, los ladrillos
de perjurar, arados y ganados, misas, ítems,
y la estación forzada, desarraigo inmaculado, remiseros,
acampará la Luna con vicios y visillos, y la sed,
y todos los reproches vanidosos, aro
para los tigres y para las ratas.

lunes, 30 de junio de 2008

"De Granada a la Luna" (vol. II)

Cadaquès: una sombra,
un susurro, un esfuerzo.
Mis manos, hechizadas
por algo que morìan.

Cadaquès: la penumbra
y el amor, perpetuables;
guadaña del olvido,
despertè sofocado.

La mùsica y mañana
de mi cuerpo, que esparce,
cigarrillo y conciencia
que respiran la noche.

Preguntas en pasado,
diàlogos en la mente:
què pienso, què fantasma,
què cuatro manos rotas.

Un cuerpo que ilustrè
tose por el tabaco;
un mito que ahogaba
en cuentas de cristal.

viernes, 27 de junio de 2008

Para tu devaneo

Tozudo el enfermizo: quiere el màs,
estando solo, de
lo que arreciò como caricia; estando quieto,
quiere lograr el màs,
y para siempre el màs: paso precario,
nunca aluviòn. Ya topa
la mùsica lo cierto, y se decide
a pergeñar un trozo: un estallido
levemente frotado, y almas, piedras:
voz como nadar, y adentro
choca contra ese màs. Pero descanso
serà la arena: dado que desata,
aun cuando perplejo,
ese ligamen de menor valor. Un ala oscura
o claridad espiritual
lo duermen, aunque sabe
que contra el màs -poeta que pintaba-
tendrà de nuevo, aljibe,
que batallar. Y pasos en la arena
son buena decepciòn. El fiel Poulenc,
el ordenado, es mate, incluso rojo,
y ciertamente azul. En èl se tiene.

domingo, 22 de junio de 2008

Chapuzas por lo bajo

Imelador: coñaki,
imelador. Coñesto,
imurfa rantapari per' adasto,
imelador: rekesma.

Consaqu melakanti, mir añeldo,
imelador, coñeska;
iñiku melador, iñiku rosta,
imelador: consaqu.

Consaqu melakanti per' añelda,
imelador, coñeski,
insiqu -krinekasti- per' apaña,
imelador: ciñazo.

Imelador: kerunti,
imelador. Riqüesta,
infato melador, iñiku rante,
imelador: coñeldo.

Pequeñas cosas que me susurro para desaburrirme.

Porsitu, sinelasqüe, melacato,
siku rimilsi, vera
kerosidòn: ikika, crasidertu,
raucanti fel hoñaza.

Porsitu, parigual, primera vera,
karesidòn, imelti,
relafax alomera: misecanti,
grasuta la medeña.

Irosinòn, ikitu,
irosinòn, grasulla;
porsitu, silañàn, keñado rato
i rastafar, arresti.

Ilosinòn, kelilla, vakasante,
ilosinòn, regüelda,
porsitu, kelador, añoramasta,
ilosinòn, hilito.

jueves, 19 de junio de 2008

No se presenta. Cuando la hojarasca,
barrida, acomodada,
ya no cruje a mi cierzo: una mujer,
cuya voz era cierta,
presa ahora de dìas y de niños,
y de rutinas y
de la vida, sin màs. Ya la quitè
del mito, y, colapsada,
se refugia en silencios de otra especie,
en una noche neutra.

Barrer todos los dìas. El presente
deberìa evitar
toda sombra ominosa, todo paso
pesado, y los fantasmas
jugar en la comedia de los textos.
Comodines que dancen
salvajemente heridos y sonrientes,
y pùdicos y atroces:
una fiesta querida, un estropicio
renovado y fatal.

Barrer todos los dìas. Una ascesis
de tiempo solamente,
o de terapias francas. Sè, por hoy,
que el desespero es tonto,
y que es vulgar, aparte de que aburre
a los otros. Un pucho,
sin mùsica ni radio. Afuera, un perro
no le ladra a la luna.

miércoles, 16 de abril de 2008

Una voz para los otros. (Boceto funcional.)

Ya no sorprende. Porque
-lo muestra en sus palabras-
se dedica a un asombro
que repite y repite.

Sin entusiasmos neutros:
miramos su pasado
derruido, y queremos
un sitio más afín
a nuestra inteligencia.

domingo, 16 de marzo de 2008

Columpio de la negación

Descanso o detención: en la pared,
como fuego de ansioso,
madura un árbol próximos quebrantos;
porque la duración,
eternidad ahíta de dictámenes
inamovibles, pulcros,
sublime desviación, anhela noches
en las que más roer.

Y no me doy al ángel: tokonoma,
caricia del negado,
un tábano en la flor de la esperanza
sólo busca los éxtasis
que, enfermedad lustrosa, se adelgazan,
exasperados, lívidos,
para poder, aguja, presentir
un tacto en la pared.

El ánimo vencido, el entimema,
sal del azar, perduran
en morbo genuflexo, pasatista.

Porque la adoración, en la mirada
que clava su vencejo
en otra mancha más, es fiebre, y llora.

martes, 4 de marzo de 2008

Del salvajismo ilustrado

Ganglioma opuscular, elige el tomo
de ritmos y raíces,
suave clinamen que la escolopendra
medía, magullada.

Ganglioma y maderamen, insistía
con roces y rechazos,
y esa cobija, irrenunciable, pulcra,
enceguecía el morbo.

Ganglioma del aroma navideño,
ganglioma reiterado,
su suerte mejoró.

Como si a Circe, industria alcanforera,
Bolocco reclinada,
le tocara mentir.

viernes, 29 de febrero de 2008

El cierne referible

Salinas, esa disección
de apaciguarse mal: siega de trenes,
mina o lámpara enjuta, anota
huero sonar de noches-cierne. Aldabonado
ese como que frío soplo o molleja, decepción
que denota en albas de la pérfida, cinamomo
atardecido que decía.

Lobotomía discernible, atiende
a toda detonación impía o coito, pie de arrastre
que dictamina lo acontecido, ayuno
como que discernible y seco alijibe, se rebela
contra todo lo desapacible del mascar, legumbres
o caldo orgánico en ojos que
velábamos serenamente yá.

Así, para mi cochambre, entimema o guiños
escatimados por pernoctar, y gime
entre molesta en hipos y azucenas
aquello que sería interpretado. Resoplido
que tiene su cadencia, que decía, y dije.

jueves, 28 de febrero de 2008

Contratapa

Fuente natal, medalla
que fluye vagarosa, herida o sorbo;
como lograda pena,
como cierzo, se niega a decaer.

Y descripción precisa
de un sobrio dromedario y de una anémona,
de rémoras de sueño
y de vigilia ardida, y de llanuras.

Fuente natal, exordio
que es paño y crisantemo: como juncos;
fuente de apetecidos
mancebos, o jornadas, que se van.

miércoles, 27 de febrero de 2008

Sigiloso columpio seco

Ripiosidad, calígine:
rotor marcado de lo propio,
que subdivierte en lo que otrora
crujiera o pose.

Lo todo-prometido, espasmos,
la densidad caída, alzada,
y mientras Jarrett, gran jetón,
se espanta de lo propio -¡de lo propio!-,
o el extenuante gozo, locuela, y va.

Los movimientos habituales-verbo,
casi escribir actos, molienda:
gritos destemplados
de una merca o trabajo que
se raya en disco.

(Paréntesis, pauta, usufructo
que no consigue
la desmemoria de la hacienda, y va.)

martes, 26 de febrero de 2008

Mi vida ha sido eterna.

Descomponer las galerías,
los tramos a presentir,
y andar desvencijado, yerto,
como en un sol naranja
que no nos puede reconocer, y amar.
No tengo ahora
cuerpo o descanso, Alhambra
arrebatada.

Otro poema
de puertas que no se columbran,
sólo escritura.

jueves, 31 de enero de 2008

Collige, virgo, rosae...

Luna creciente: tiempo de mirar
cómo cruza tu firma
horas en que el reclamo
insostenible muere cuando cierro
estos áridos ojos.

Y crecerás, manchada,
y nuevamente escaparás. Agrego
otra pobre moneda
a la fuente, que ahoga
cualquier reflejo asible: demorados.

sábado, 26 de enero de 2008

Y juzgo los papeles, y deseo
el milagro profundo:
por una disyunción afortunada
te agradará buscarme,
y volveremos al antiguo lecho
de piedras solitarias,
y buscarás mi mano, y buscarás
el silencio común
y el paso compartido, y discusiones
tozudas y objeciones
morirán en caricias.

Y no es posible: escribo, y pasa el tiempo,
pasan los días, das
otra sonrisa y otro llanto al mundo,
y mi cuerpo envejece,
pasto de libros y de pergeñados
atisbos de un sollozo
que doy a los demás (para olvidar,
para negar tu cosmos),
y nada tiene fin, y en un estanque
boqueo por tus labios,
lejana la salud.

viernes, 25 de enero de 2008

Embrutecerse - (Parcial)

Lo que, torpe
consumo, carrusel o vaso,
altera la gramática, aforía,
en esta doble empresa que el cincel
del segundero remeda, es todo
lo comentado en la presión.

Rueda de la sabiduría, vacilan
todas las hueras, avestruz, etapas,
como caducas máscaras. Reviso,
en esta nueva exploración, los restos
de una pedantería sentimental, arranque
que incluso tarda y sangra; yacen, sí,
armario descartable, varias vasijas
de fragmentar aromas, maldición.

(Como que la vejez
es un reckoning de las muecas pasadas;
como que con respiros
de un agua ahora un tanto
más hábil, acomodaría
de nuevo las llanuras,
el resplandor, las piedras.)

martes, 22 de enero de 2008

La vida, rebajada,
no sabe de contornos, diques,
y su continua taquicardia, estero
moroso y desvaído, dificulta
la danza que apreciás.

Dejarla por compases
eficaces, precisos:
pocos este consuelo siguen;
y del manchón de los días,
que otro descuido
universal, copioso, reverbera,
te avergonzás y huís.

sábado, 19 de enero de 2008

a Marina

Así, un ritual muerto,
desteñido, lejos del deseo,
se aleja con su sopor de horas neutras
únicamente. Me pregunto
qué tiene el otro ser más allá
de sus palabras, gestos, y cómo
es que, sentado frente a mí, conversa
con el reducto de una sombra.
Y, ya dejada la avaricia,
percibo, ahora sí, una voz
que me trasciende,
que no busca impacto o gloria,
que ordena, pulcra, mi verbo y que limpia
sus delicados labios cada vez
que muerde de su sandwich.

jueves, 17 de enero de 2008

Fórmula

Un poco de hastío, un poco
de perfeccionada memoria,
un poco -pero mucho-
de severidad,
de sobreexigencia,
de autoflagelación:
lográs así otra imagen divina
con la que conversar un poco, para, impío,
someterla luego al escarnio
de los demás.

lunes, 14 de enero de 2008

Por una perversión, que continúa
sus rondas y registros
en azuladas poses, ya no busco
otro cuerpo que luzca
otra piel, otros ojos, otras manos.

Poder que conmemora su vejamen
con pesquisas nocturnas
y zancadillas-liebre, me prepean
el guiño y la artimaña,
y desespero, y me conturbo: un día.

Asisto al edecán que me mensura
con armas de la paz,
y es ese veto con el que se fuerza
a mi labio partido
a darme contra un morbo de esposado.

Y los alucinados que perciben
otra terca memoria
leen el abandono.

Pasa una chica -un nombre-: el espejismo
de algo que se repite
detrás de más barrotes.

domingo, 13 de enero de 2008

Bachiana nº 5 - (Diosa Blanca)

Recordás el poema, y su cadencia
de verdad intocada
vuelve como una sombra cada vez
que intentás otra cosa.

Y comenzás a odiarlo, y en silencio
sabés que ya pasaste
una vez más por esa calle vieja,
y queda redactar.

Después ponés la música de siempre
y complacés con poco
el hambre que tenías de escritura.

Otro día en que muere
esa ceja viciosa. Con las sobras
siempre el mismo requecho.

viernes, 11 de enero de 2008

Abracadabra

Y la yacija, y los diversos
aromas sordos que el calor
marca más todavía. La sábana,
imposible, caída
más allá del cuerpo, guardado sólo
por un slip sabedor
hacia el que mirarán los ojos,
inevitablemente,
de cualquiera que abra la puerta
para hablarme. El suelo, sucio,
de despertar, beber un vaso en la cocina
a tres de la mañana, torpe,
abotargado.
Y dar contra el aliento
de un pelo y cuello y brazos transpirados,
debajo de la almohada gorda;
y hacer un mate,
mientras se tiene a mano
un libro, el cigarrillo.

Aguafuerte

Peluche sin tensión,
abalorio teñido
por su sudor-espera,
maderamen que pide
como una estrofa, muda,
la mujer apacienta
vinagres, carantoñas,
quedos quejidos, pasos
que van de la cocina
al cigarrillo, y vuelven.

Cocina, cigarrillo,
guiso, soda, milagros
súbitos, indecentes,
y los días iguales.

Pastar esa vejez
con hálito constante
y riñonera chueca,
condición repetida
por cuadras y más cuadras.

Violín (viejo poema)

Ventana abierta.
La brisa: hielo.
Cuatro navajas.