Ganglioma opuscular, elige el tomo
de ritmos y raíces,
suave clinamen que la escolopendra
medía, magullada.
Ganglioma y maderamen, insistía
con roces y rechazos,
y esa cobija, irrenunciable, pulcra,
enceguecía el morbo.
Ganglioma del aroma navideño,
ganglioma reiterado,
su suerte mejoró.
Como si a Circe, industria alcanforera,
Bolocco reclinada,
le tocara mentir.